domingo, 28 de octubre de 2012

La Cultura es un derecho, el negocio es la ignorancia.

El arte y la cultura es lo que nos diferencia de los animales, no lo olvidemos. Porque a su nivel, los animales tienen conocimientos de ingeniería, ciencias, economía o política. Pero no tienen arte,  no crean, no sueñan, no usan el medio para expresarse... Pero construyen sus nidos, crían a sus hijos, administran su hábitat, su comida, y se administran entre ellos como sociedad. Pero ellos no cantan, ni bailan, ni son capaces de ponerse en la piel de otros, ni imaginan, ni interpretan.
El arte y la cultura son inherentes al ser humano. Y desde luego no son un negocio. No es algo que alguien haya inventado para ganar dinero. No se puede aplicar la ley liberal de la oferta y la demanda. La gente no tiene que pagarse su cultura, la sociedad debe sostener su cultura, por su propio beneficio, porque la necesita. Porque negar a la gente el derecho a la cultura, es como negar el derecho a ser seres humanos.
Ópera de New York.
Desde luego la cultura necesita unos recursos, no sale de la nada. Desde la creación y mantenimiento de sus contenidos y continentes, hasta el soporte vital de los propios creadores. A lo largo de la historia lo que ha cambiado ha sido quién pagaba esto. Los artistas pasaron de trabajar para personas de las élites sociales y políticas, que usaron las obras para su mera propaganda y disfrute personal, a un proceso de incorporación al (entonces) nuevo mercado libre, al liberalismo. Otra fuente importante de financiación artística fue la Iglesia, bajo cuyo mecenazgo se crearon grandes obras "Ad maiorem Dei gloriam". Y hemos pasado de admirar una obra per se, a valorar sus ingresos en tasaciones, taquilla, ventas... Lo curioso es que los artistas dan el paso buscando mayor libertad, y hoy en día ya no es raro el caso en el que se llega a ser esclavo del mercado...
El motivo por el cual planteo todas estas ideas, es una vez más, como ya viene siendo habitual, una reacción repetina, quasi pasional, ante declaraciones y/o actitudes que observo. Y en este caso no he podido volver a escuchar el ya repetido mantra liberal contra las subvenciones en cultura (que no por repetido deja de ser hipócrita, puesto que las ayudas a los, ahora culturales y artísticos, toros nunca las han criticado, por ejemplo). Y la gota que colma el vaso en todos los casos es un argumento que hace aguas por todos lados, en este caso le ha tocado al señor Eduardo Inda con su: "Velazquez fue un genio, y no estaba subvencionado".
Autorretrato de Velázquez integrado sutilmente en su célebre obra "Las Meninas", en orígen: La familia de Felipe IV
Por supuesto, aquí hay que reconocer una parte de razón, Velázquez sí que fue un genio. Pero decir que no estaba subvencionado, es de una ignorancia supina. Porque hasta donde yo sé, Velázquez vender, lo que se dice vender, no vendió muchos cuadros... más bien cobraba dinero de lo que... sí, esta gente llama Papá estado. No sólo eso, Velázquez era un empleado público, un funcionario! Pero ojo, igual estoy equivocado, y trabajar como pintor en la corte del Rey de España es una profesión liberal.
Si esta gente pretende defender la cultura liberal, la que se vende, por lo menos que se traigan los ejemplos de sus artistas liberales y no subvencionados de casa... y así se pueden ahorrar el ridículo. Oh! Wait... ¿He dicho ridículo? Perdón, nadie le corrigió en directo, probablemente mucha de la gente que lo escuchó se lo habrá creído y usará el argumento en posteriores debates. Otros ni siquiera habrán prestado atención. Espero que no haya ninguno que no sepa quién fue Velázquez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario